
...Al pasar 2 meses mi relación marchaba a
la perfección con Erick, mis padres aún no se enteraban ni quería que esto
llegara a suceder. Un sábado en la tarde mis padres me dijeron que esa noche
iban a salir a cenar en un restaurante que quedaba a 30 minutos de nuestra casa
a motivo de su aniversario que había pasado hace una semana, pero que por
cuestiones de trabajo no habían podido celebrar. En ese instante tome mi
teléfono y llame a Erick y le dije que si podía venir a mi casa a ver una
película y a cenar ya que mis padres no iban a estar. Hacía ya 15 minutos que
mis padres habían marchado y en ese instante llego Erick, yo le tenía ya una
pequeña cena preparada ya que el cumplía años el próximo martes. Al terminar la
cena fuimos al patio trasero de la casa y allí estuvimos por un largo rato
platicando, estábamos tan concentrados que no escuchamos cuando la puerta de la
casa se abrió. En el instante que mis padres entraron yo me estaba besando con
Erick cuando escuche un grito de mi madre que decía: -"¡Helen pero que está
pasando aquí?". Después de esa situación tan bochornosa que había acabado
de suceder mis padres echaron a Erick de la casa y a mí me tuvieron durante una
semana castigada, sin celular, computadora y peor aún sin derecho a salir de la
casa, ni siquiera fui al colegio.
El viernes de esa semana mi padre me contó
que hace unos meses le habían ofrecido un puesto mejor en su trabajo pero que
era en New York pero que él no lo había aceptado por mí, ya que quería que yo
terminara mis estudios en Colombia, mi padre dijo que por lo ocurrido con Erick
el sábado viajaríamos a New York y que empezaríamos una nueva vida. Al oír esas
palabras sentí que mi vida se derrumbaba por completo pues no volvería a ver a
Erick, ni mucho menos me darían tiempo de despedirme de él. Después de que mi
vida había sido totalmente perfecta, se había convertido en un infierno o eso
era lo que yo pensaba.
Al cabo de unas horas de viaje el avión
había aterrizado en New York y habíamos tomado un taxi para nuestro nuevo
hogar.
Después de varios años ya me había
graduado profesionalmente como ginecóloga, y ya había recibido una propuesta de
trabajo, pero este me lo ofrecían en Colombia y yo sin pensarlo tanto lo acepte
y al mes siguiente ya me encontraba en mi nuevo apartamento en Bogotá.
El primer día de trabajo por fin había
llegado, jamás imagine que ese día pasaría algo inesperado. Cuando llegué a el
hospital me mostraron en seguida mi consultorio y empecé a cumplir con mi
trabajo, al anochecer me sentía un poco cansada y decidí ir a una cafetería a
tomar una deliciosa taza de café antes de regresar a mi casa. Y allí en aquella cafetería me lleve la sorpresa más grande. Entre distraída y me choque con alguien, cerré los ojos esperando el golpe, pero nunca llego por que unos brazos me cogieron antes de caer y cuando abrí los ojos lo vi a él. Hace mucho que nos veíamos, pero no había cambiado casi nada tal vez ahora sus rasgos eran más de adulto que de niño, pero lo reconocería hasta el estado entre mil personas.
Tomamos un café, mientras hablábamos de todo lo que habíamos hecho en esos años que no nos habíamos visto, y hay me entere que tuvo 3 novias, pero ninguna fue muy seria, que trabaja en él mismo hospital que yo, vive en los apartamentos de al frente del que yo vivo, entre otras cosas, pero eso no están importante.
Al acabar el café nos fuimos caminando los dos para nuestras casas y cuando él tenía que pasar la calle para irse a su apartamento me dijo que mañana pasaba por mí para irnos al trabajo.
Al día siguiente no me acordaba que el pasaría por mi hasta que tocaron el timbre, abrí y lo vi a él, elegante como nunca lo había visto (ya que cuando éramos novios siempre vestía deportivo o muy rara vez elegante por no decir que nunca).
Cuando íbamos en su carro para el hospital me di cuenta que seguía sintiendo cosas por el pero no podía confesárselo era muy pronto apenas ayer nos habíamos visto por primera vez en años, y no lo quería arruinar que tal el no sintiera lo mismo.
Al pasar el tiempo mis sentimientos iban creciendo y a la vez el miedo de confesarle todo también crecía. después de 4 meses, decidí revelarle mis sentimientos así que lo invite a una cena y tenía planeado decírselo, pero lo que más me sorprendió es que él tenía la misma idea y él fue el primero que lo confeso me dijo “sé que llevamos poco de volver a vernos, pero este tiempo me servicio para darme cuenta que eres la misma de cuando te fuiste y no necesito comprobarlo más así que quiero que seas mi novia, la mama de mis hijos buenos eso en un futuro no muy lejano así que ¿aceptas?, y desde luego que acepte.
Pasado un año nos casamos, se preguntarán que fue de mis padres, bueno pues cuando les conté que había vuelto con Erick me gritaron que tenía que terminar con él, pero no esta vez sí tenía con que luchar ya tenía trabajo casa así que no podían decir nada ya. A la final estuvieron felices de que yo fuera feliz con él.
La enseñanza de hoy es que debes tenerle más confianza a tus padres, si yo les hubiera contado talvez no nos hubiéramos ido, talvez nunca hubiéramos terminado, o puede que si hubiera, terminado, pero nunca sabré que hubiera pasado si hubiera hecho las cosas bien desde un principio, yo ya no puedo cambiar nada pero tu si, adelante cuéntale a tus padres , tal vez se enojen en un principio pero es mejor que tu les digas a que se enteren como lo hicieron los míos o aun peor que alguien más le cuente. Así que adelante nada malo va a pasar.
Y NOS VEMOS EN LA SIGUIENTE HISTORIA
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