sábado, 21 de octubre de 2017

CAMPAMENTO DE VERANO

Todo comenzó cuando mis papas decidieron enviarme a un campamento fuera de país, y se preguntaran porque me enviaron. Por la simple razón de que estaba saliendo mucho con unos amigos que según mis padres tenían mala fama. Un día escuche a mi padre hablar con mama y decían –es mi última palabra Michelle se ira al campamento en Alemania-dijo mi padre –pero ¿por qué enviarla tan lejos?  -decía mama con cara de preocupada -Para que deje de Salir con esos ladrones y drogadictos-respondió mi papa alzando la voz.

Pero mis amigos no eran así, solo tenían esa fama por culpa de unos amigos que tenían antes y que los llevaron por mal camino, pero ellos habían cambiado para bien además habían estado en rehabilitación además les toco ir por 2 años con una psicóloga, en fin, ellos cambiaron, pero todos ven solo lo malo de las personas para poder juzgarlas y mis padres era unas de esas personas.
Mis padres me dijeron del campamento unos días antes de que empezara, así que tenía que empezar a alistar las cosa iba a estar allí casi 4 meses, y eso no era lo pero iba a ir con una prima que ni sabía que existía hasta ese día. Pues puedo decir que hasta ahí todo estaba bien. El día de la despedida en el aeropuerto me encontré con mi querida prima (nótese el sarcasmo), ustedes dirán, pero eso no está nada mal, y es verdad hasta hay nada iba mal hasta que mi padre me pidió mi celular y me dio otro que solo servía para llamadas. Mi vida es genial.
Cuando llegamos al campamento, nos llevaron como a un conjunto pero no de apartamentos si no de cabañas, eran alrededor de 25 cabañas, en las cuales cada una contaba con 5 habitaciones o fue lo que nos dijeron, nos quedábamos niñas con niñas y niños con niños. A mí me toco quedarme con mi querida prima, y tres niñas más, de los cuales no sabía el nombre aun, después de poner todas las cosas en su lugar no llamaron para almorzar y danos instrucciones.
Cuando estábamos en una habitación en la cual habían dos mesas grandes y un monto de silla, nos dijeron que nos sentáramos en la mesa que quisiéramos y así fue, Maia (mi querida prima) también se sentó en la misma mesa para ser más exacto en la silla de mi lado derecho. Todos se estaban acomodando en las mesas y mientras tanto estaba distraída mirando que más se podía hacer con el celular que me había dado mi papa, me di cuenta que los únicos contactos que tenía eran los de mi mama y papa, grandioso ahora no podría hablar con mis amigos y ese fue el plan de mi padre.
Cuanto la encargada de dar instrucciones comenzó a hablar, todos no paramos por educación y había estado tan distraída que no me di cuenta, que al otro lado de la mesa estaba un chico, muy lindo por cierto y cuando se dio cuenta que lo miraba, me sonrió, y quedé perdida hasta cuando maia me dio un codazo y que pusiera atención, pero que fastidiosa porque en ese momento.

MUY PRONTO ESTARA PUBLICADO LA SEGUNDA PARTEB DE ESTA HISTORIA NO TE LA PIERDAS.

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